martes, 10 de febrero de 2009

Spain is different

El año próximo se producirá el apagón analógico, es decir que a partir de cierta fecha la única manera que tendremos de ver la televisión será en formato digital a través de la TDT. Una de las consecuencias que también acarreará el apagón es que dejarán de utilizarse las frecuencias de las emisiones analógicas con lo que se liberará parte de lo que en términos técnicos se conoce como el espectro radioeléctrico.

Esta situación ha provocado que los gobiernos de los países donde se llevará a cabo el apagón deban decidir qué utilidad le van a dar al espectro liberado. Reino Unido, Francia, Suecia, Suiza, Finlandia y próximamente Alemania se han decantado por dedicarlo a la construcción de nuevas redes de telecomunicaciones móviles de banda ancha ya que de esta manera se facilita la llegada de la banda ancha a zonas rurales con un menor coste que el que supone el uso de otras tecnologías, se mejora la calidad del servicio que se ofrece en las grandes ciudades y se contribuye a dinamizar un sector, el de las tecnologías de la información y la comunicación, considerado clave para el desarrollo de las sociedades avanzadas.

España a pesar de ser uno de los países del continente europeo con el servicio de banda menos ancha y más cara, es el líder europeo en accesos móviles a Internet. Todo y así, la decisión que ha tomado el ejecutivo español sobre qué hacer con el espectro es diferente a la de los países europeos citados anteriormente. Nuestro gobierno ha decidido que todo el espectro que quedará libre sea para las televisiones. Ante lo curioso de esta decisión, me pregunto si esto se debe a la escasez de oferta televisiva, o a que la producción nacional de contenidos audiovisuales de calidad es tan grande que no hay suficientes canales donde ubicarla, o a que dedicarlo a la banda ancha móvil podría generar malestar social porque requiere la instalación de más antenas.

Desgraciadamente, no me queda más remedio que pensar que la razón que ha llevado a nuestros gobernantes a tomar la decisión que han tomado es debida a la alarma social que genera la posible influencia maligna que las antenas de telefonía ejercen sobre la salud de las personas. Un tema que incomoda en gran medida a algunos de nuestros políticos pero que no tiene fundamento según los expertos. El Centre de Recerca en Governança del Risc (CRGR), centro dependiente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), ha publicado recientemente un amplio y riguroso estudio sobre los riesgos de la telefonía móvil en el que después de analizar toda la información médica relacionada con el impacto de esta tecnología sobre la salud, se concluye que nadie ha probado que las ondas electromagnéticas provoquen daños en la salud de las personas y mucho menos que produzcan cáncer. Asimismo, en la segunda parte del estudio también se concluye que el origen de la mayoría de los conflictos no es entre los operadores y la ciudadanía que se opone a las antenas, sino entre los operadores y los ayuntamientos, y que dicho conflicto está provocado por el importe del pago correspondiente a las tasas municipales. O sea, que no hay razones objetivas que sustenten la alarma social que genera la instalación de antenas de telefonía móvil y sí que las hay para rebatirla, siempre y cuando se quiera rebatir.

La próxima semana comienza en Barcelona el evento de telefonía móvil más importante a nivel mundial, el Mobile World Congress (MWC). Paradojas de la vida, Barcelona es una de las ciudades europeas con la normativa más restrictiva en lo que respecta a la ubicación de antenas de telefonía móvil. Tanto la decisión del gobierno español como la posición del ayuntamiento de Barcelona son temas que con toda seguridad se comentarán entre los colegas del sector que asistan al MWC. Cuando los profesionales extranjeros pregunten sobre estos temas a los nacionales, éstos pueden optar por intentar hacer lo posible por justificar lo injustificable o por utilizar el típico recurso de soltar lo de “bueno, ya sabes … Spain is different” acompañado de la mejor de sus sonrisas, aunque al decirlo hagan todo lo posible por no ruborizarse.

2 comentarios:

  1. Kim,
    da que pensar que todavía estemos diciendo pràcticamente aquello de "que inventen ellos" de principios del siglo XX...no tendríamos que mantener este posicionamiento, de hecho no se explica aspiremos a un posicionamiento mundial sin pensar en las infraestructuras que no son solo aeropuertos o trenes, que también, sinó sobretodo, redes de comunicación para la sociedad del conocimiento..
    saludos cordiales

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  2. Trina,
    totalmente de acuerdo. Hemos de seguir "empujando".

    Saludos

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