domingo, 1 de febrero de 2009

El monstruo del cambio

En el mes de enero he tenido la oportunidad de asistir a dos eventos interesantes. El primero fue la 4ª edición de Cava & Twitts donde bajo el título “Políticos 2.0” cuatro diputados del Parlamento de Cataluña (entre los que se encontraba el Presidente Ernest Benach), pertenecientes a diferentes grupos políticos (CiU, PSC, ERC y PP) comentaron sus experiencias con las herramientas 2.0 y como éstas estaban modificando su relación con los ciudadanos a los que representan. Los parlamentarios dialogaron con los asistentes sobre los aspectos positivos que les proporcionaba la utilización de estas herramientas, destacando entre otros que facilitan un mayor acercamiento entre políticos y ciudadanos ya que permite a los ciudadanos conocer la agenda de los políticos y expresar sus opiniones sobre las ideas y propuestas que éstos explican a través de sus blogs, lo que está generando la aparición de una nueva manera de hacer política denominada por alguno de los ponentes como “democracia deliberativa”.

El segundo evento al que asistí se titulaba “Los medios de comunicación y las Nuevas Tecnologías” y estuvo organizado por el Cercle Tecnològic de Catalunya (CTecno). En él, se debatieron aspectos relacionados con la influencia de los avances tecnológicos y de las herramientas 2.0 en la evolución de los medios de comunicación. Saül Gordillo, Director de la Agencia Catalana de Noticias (ACN), comentó que el sector estaba inmerso en una doble crisis, la ya de sobras conocida crisis financiera que nos afecta a todos y la de los propios medios de comunicación debida principalmente a los cambios en el comportamiento de los consumidores tanto de medios escritos como audiovisuales. Gordillo también indicó que la mayoría de estos medios están aplicando el método de prueba y error para intentar descubrir la manera de atraer al nuevo consumidor. Los otros dos ponentes, Joan Majó, ex Ministro de Industria y ex Director de la en su momento denominada Corporació Catalana de Radio i Televisió, y Antoni Esteve, Presidente de Grupo Lavinia, coincidieron en que el modelo actual de consumo de contenidos se está muriendo y que nadie sabe cuál va a ser el nuevo modelo de negocio lo que provoca incertidumbre entre los agentes del sector y en especial entre algunos periodistas que están muy inquietos ante la posibilidad que la información generada por los propios usuarios a través de Internet acabe con su profesión. Otro argumento que también se apuntó como motivo principal de la crisis en la que están inmersos los medios de comunicación era el interés de las grandes cadenas en alargar al máximo un modelo, el actual, que se ha basado únicamente en la publicidad como vía de financiación.

Lo interesante de ambos eventos fue la diferente visión que ofrecían de una misma realidad. De una manera u otra los dos trataban sobre como las denominadas herramientas 2.0 (blog, facebook, myspace, twitter , twitxr) están modificando la manera de relacionarse con la parte de la sociedad a la que se dirigen (los ciudadanos y los consumidores), con la diferencia que mientras los políticos las veían como oportunidades para mejorar dicha relación, los representantes de los medios de comunicación trasladaron a los asistentes la sensación de amenaza que se percibe en una parte importante de su colectivo. Está claro que no todos los políticos son unos entusiastas de las herramientas 2.0 al igual que hay muchos medios y profesionales de la comunicación que ven claras oportunidades de desarrollo y de negocio en ellas. Podríamos discurrir sobre en qué medida un colectivo u otro está más predispuesto a adaptarse a los cambios que se están produciendo, pero lo que no es discutible es que el cambio es imparable e irreversible. Las empresas y las instituciones públicas han de aceptar los nuevos patrones de comportamiento y los nuevos hábitos de consumo de los ciudadanos-consumidores. Hay que tener en cuenta que los miembros de la generación de nativos digitales (los que han crecido con las videoconsolas e Internet) está cercana a cumplir los 30 años y cada vez más su peso y participación dentro de la sociedad es mayor. Aquellos profesionales públicos o privados que no muestren una clara predisposición a adaptarse al cambio, argumentando por ejemplo que se trata de una simple moda pasajera, corren el riesgo de reaccionar demasiado tarde y perder grandes oportunidades de mejora profesional o personal y en el peor de los casos quedarse fuera del nuevo sistema de relaciones sociales que ya se está gestando.

Hace unos años fui a una importante empresa farmacéutica a intentar venderles una innovadora solución tecnológica que les permitiría mejorar enormemente las comunicaciones entre los sistemas informáticos de las dependencias que tenían dispersas por todo el país. Hasta ese momento utilizaban una solución proporcionada por IBM, el fabricante de los sistemas informáticos, que cubría perfectamente las necesidades que tenían. La empresa que yo representaba era una pequeña start-up del Silicon Valley que no tenía ni cinco años de vida pero cuya solución apuntaba como algo que podía revolucionar el sector de las telecomunicaciones. Nuestra propuesta había generado gran interés entre los responsables técnicos de la empresa farmacéutica y la presentación fue francamente bien hasta que uno de los responsables empezó a argumentar en contra de la misma. Sus argumentos fueron rebatidos sólidamente por el técnico experto que me acompañaba, hasta que en un momento determinado ante la falta de mayores argumentos esta persona soltó “lo siento pero no me creo lo que nos decís. Si esta solución fuera tan buena IBM ya la habría inventado”. Diez años después, IBM sigue siendo una gran empresa pero muy diferente a la que era en aquel momento y Cisco Systems, la entonces pequeña start-up del Silicon Valley fabricante de la solución que presentábamos, es una de las empresas líderes a nivel mundial con una capitalización bursátil cercana a los 90 billones de dólares. A pesar de todo, vendimos la solución gracias a la “apuesta” atrevida del Director de Sistemas de Información quien desoyendo las voces que desaconsejaban la puesta en marcha de nuestra solución, supo ver la oportunidad y los beneficios que ese cambio podía representar para su empresa. Dos años más tarde y a raíz de la iniciativa de la filial española (hoy en día integrada en Novartis), desde la central en Suiza se decidió instaurar Cisco Systems como el fabricante para las soluciones corporativas de telecomunicaciones, con el consiguiente beneficio que eso supuso para la compañía y para quien apostó por la solución.

En el libro “La crisis ninja y otros misterios de la economía actual”, Leopoldo Abadía nos indica que para superar la presente situación hay que ser Optimista (con mayúsculas), no distraerse con todo aquello que no nos pueda ayudar y ser prudentes en nuestras decisiones, a lo que yo me atrevería a añadir que también es imprescindible tener voluntad de adaptación al cambio y no verlo como un monstruo contra el que se ha de luchar denodadamente.

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